Una de las villas más sorprendentes del Renacimiento se esconde en San Bartolo
Villa Imperiale nació con la familia Sforza y se convirtió en residencia de recreo de los Della Rovere, con terrazas, jardines y ciclos pictóricos.
Fuentes consultadas:

Una villa con historias superpuestas
Villa Imperiale, en las colinas de Pesaro, no se construyó de una sola vez. El núcleo del siglo XV pertenece a los Sforza; la ampliación del XVI cuenta la historia de los Della Rovere. La historia oficial distingue estas fases, evitando interpretar el conjunto como un único proyecto renacentista inalterado. [1]
El ala nueva está vinculada a Francesco Maria della Rovere y Leonora Gonzaga. Girolamo Genga diseñó su relación con la pendiente: terrazas, patios, galerías y jardines incorporan el paisaje a la residencia. Hay que observar juntos el interior y el exterior, sin separar la arquitectura de la colina. [1]
El descanso como imagen del poder
Según el relato de la propiedad, la inscripción de Pietro Bembo presenta la villa como regalo de Leonora al duque para descansar de las campañas militares. El otium cortesano era más que unas vacaciones: edificios y decoraciones hacían visibles el prestigio, la cultura y la imagen pública familiar. [1]
Las salas pintadas añaden otra lectura. El Ayuntamiento destaca tanto los frescos como su entorno verde: conviene entenderlos como partes de un mismo programa. Las restauraciones y transformaciones posteriores también pertenecen a esta historia; la villa actual es un patrimonio conservado e interpretado a lo largo del tiempo. [2]
Preparar una visita dedicada
La propiedad histórica tiene visitas organizadas: consulta directamente el calendario oficial y las reservas. No supongas que jardines e interiores tienen siempre el mismo acceso. Si necesitas condiciones de movilidad específicas, pregunta antes qué espacios y conexiones son practicables en el recorrido propuesto. [2]
Puedes combinar Villa Imperiale con Pesaro y el paisaje del San Bartolo, dedicando tiempo suficiente a la visita. Elige un detalle —una galería, una abertura o una vista verde— y pregúntate qué relación establece entre los habitantes de la villa y el territorio.