¿Por qué se llama a Corinaldo el pueblo de los locos? Un pozo lleno de polenta tiene algo que ver
Una leyenda del pueblo, un saco de harina caído en un pozo y decenas de relatos transformaron una vieja broma sobre los habitantes de Corinaldo en una identidad que se celebra con orgullo.
Fuentes consultadas:

La harina que se convirtió en historia
En la escalinata de la Piaggia de Corinaldo, el Pozo de la Polenta sitúa una historia irresistible. Según el relato popular, un hombre dejó caer un saco de harina de maíz mientras descansaba y bajó a recuperarlo. El rumor convirtió el gesto en un banquete subterráneo. [1]
Las versiones más coloridas añaden salchichas. Es una leyenda, no una crónica verificada: su fuerza está en la invención colectiva y en convertir una burla en patrimonio. El apodo «pueblo de los locos» pertenece a esa tradición, no describe literalmente a sus habitantes. [1]
El pozo histórico y la reconstrucción moderna
La historia material del pozo difiere del cuento de la polenta. El portal municipal atribuye su construcción a Antonello Accattabriga en la segunda mitad del siglo XV para abastecer viviendas cercanas. Fue enterrado durante las obras de la escalinata a comienzos del XX: transformación urbana, no leyenda. [2]
El pozo actual fue reconstruido en 1980 como escenario de la Contesa del Pozzo della Polenta. Saberlo añade significado: muestra cómo una comunidad hace visible su memoria. Monumento, relato y recreación pertenecen a tiempos distintos reunidos en un mismo lugar. [2]
La Piaggia como inicio del paseo
El pozo está en una escalinata del centro: considera peldaños y pendientes al elegir el recorrido. Para la Contesa consulta el programa actual, no fechas de otros años. Un paseo normal y una recreación multitudinaria requieren planes diferentes. [2]
Continúa desde la Piaggia hacia las murallas y mira el pueblo desde fuera. Las historias juguetonas contrastan con un casco fortificado real. Corinaldo se cuenta con ambas voces; limitarse a fotografiar el pozo haría perder una de ellas.